El mirale d’Anne Sullivan

La semana pasada asistimos a la representación del clásico de Gibson “El miracle d’Anne Sullivan” en el Teatre del Raval.
Basada en una historia real, la obra de teatro The Miracle Worker (de William Gibson) fue una gran película de cine, galardonada con dos Oscar y varias nominaciones. La recordaréis por el título “El milagro de Anne Sullivan”.
Una profesora con una infancia traumática de nombre Anne Sullivan, trata de educar a una niña sorda, ciega y muda, Helen Keller. Un oscuro complejo de culpabilidad, por la muerte de su hermano, impulsa la pedagoga a redimirse mediante la educación de la niña. Cuando llega a la casa donde vive la pequeña, se encuentra con una familia que lo ha criado en unas condiciones de protección extrema, y percibe la incapacidad de los padres para poder educarla. Helen es considerada como una desgracia de la naturaleza, con la que es imposible tener ningún tipo de contacto comunicativo eficaz. Tan sólo la madre mantiene una leve esperanza. La niña, por su parte, vive en un mundo propio completamente ajeno y no sabe cómo romper esta burbuja hasta que llega Anne Sullivan, quien con mucha paciencia, rigor y disciplina se encargará de su educación. Pero realmente, para que Helen pueda llegar a comunicarse… hay un verdadero milagro.

miracle-baixa168-950x633.jpg
La obra cuenta con un elenco formado por ocho actores. Entre ellos destaca el trabajo de Mar Ferrer, una jovencísima actriz que con sólo 19 años aborda el personaje de Helen con maestría, siempre con el gesto adecuado, empatizando con el público y transmitiendo su sufrimiento sin prácticamente decir nada en toda la función. Empar López ha realizado un muy buen trabajo de dirección con la actriz, que presentando un personaje asalvajado en ningún momento cae en la exageración.
Por otro lado, destacar el trabajo de Míriam Escurriola como Anne Sullivan, la contenida y paciente institutriz que debe amaestrar a la hija pequeña de los Keller. El personaje supone un contrapunto perfecto al personaje de Hellen, haciendose suya cada escena mostrándose serena y contenida.
Respecto a la escenografia, aunque ésta es bastante simple, consigue transportarte al siglo XIX, también hay que destacar que se aprovecha muy bien el escenario para recrear los espacios donde transcurre la trama y se intenta que siempre haya actores “de soporte” en escena aunque no intervengan directamente en la acción, lo cual se agradece para amenizar el transcurso de la representación.
Por poner un pero, la obra es un poco larga, se podrían haber cortado algunas escenas para que el montaje hubiera sido más ágil, de todos modos se ha sabido mantener la tensión y no se da tregua la espectador en ningún momento.
El miracle d’Anne Sullivan es un texto conmovedor sobre una historia de superación y constancia que llega al público por su ternura, su puesta en escena cuidada y un trabajo actoral potente. Recomendamos que no os la perdáis!

16839474_10210905353262894_767135773_n

 

Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s