La fortuna de Sílvia en el TNC

La sala pequeña acoge des del pasado martes esta obra de Josep Maria de Sagarra.

600_height_2410160633_2016-fortunasilvia


La evolución de Europa y los trasiegos de la Segunda Guerra Mundial a través de los ojos de una mujer capaz de preservar su fortuna privilegiada, a pesar de los golpes que le esperan del destino y las humillaciones con que se verá castigada por la pobreza.
Sin duda uno de los personajes más excepcionales y memorables de la literatura dramática catalana, por su enfrentamiento con los grandes dilemas que pesarán sobre la reinvención del viejo continente. Con esta obra de una modernidad sorprendente, se nos revela el Josep Maria de Sagarra más personal y universal.


El personaje principal es Silvia y todo lo que ocurre gira alrededor de la vida de  esta mujer,  en un período que abarca 1o años (1935, 1940 y 1945).

Silvia es una mujer viuda con dos hijos, Abel y Diana, y una mentalidad adelantada a su tiempo, que pese a las críticas de quienes le rodean es capaz de subsistir y actuar según su criterio y no según lo que se espera de ella.

En la piel de la protagonista tenemos a Laura Conejero que lleva el peso de la obra  alternando conversaciones primero con su hijo Abel (Albert Baró), después con su hija Diana (Anna Alarcón), y finalmente con un vecino (Pep Munné) junto a ellos Muntsa Alcañiz, hermana de Sílvia y Berta Giraut, la sirvienta.

En cuanto a interpretaciones me parecieron y, puede que fueran a petición del director, demasiado sobreactuadas en algunas escenas como, por ejemplo, la inicial que comparte Laura Conejero con Albert Baró; en cambio, la interpretación de Anna Alarcón me pareció realmente buena su personaje es el único que evoluciona y ese cambio es patente gracias al trabajo que ella realiza.

Para la realización de este montaje se ha utilizado de forma distinta la sala pequeña dejando un escenario a modo de pasarela y colocando al público en dos gradas laterales. La escenografía es simple, todo ocurre dentro del salón de casa de Sílvia, por lo que encontramos tres sillones, una mesa, y algún mueble más;  y una pantalla cuadriculada en la que se proyectan imágenes cada vez que hay un salto en el tiempo y resulta ser la ventana al exterior que contextualiza la historia.

Mención a parte para el vestuario que, sobre todo, el de la protagonista,  es variado y muy bonito.

Una montaje interesante al que creo se le hubiera podido sacar más partido, en algunos momentos me faltó algo de dinamismo por la cantidad de texto que tiene; además, la diferencia entre el sonido de las imágenes que se proyectan que tiene un volumen elevadísimo con las voces del los actores que a veces debido a la estructura de la puesta en escena resulta dificultosa, a mi modo de ver desluce el espectáculo.

A pesar de todo un texto con reflexiones interesantes y aún vigentes.

Hasta el 25 de diciembre.

blog_firma3

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s