Qui bones obres farà en el TNC

el

La sala pequeña del TNC acoge esta obra dirigida por Pep Tosar.

cartel-qui-bones-Mireia-Ros.jpg


A partir de El jardín de los cerezos de Antón Chéjov

Una compañía de teatro se ve obligada a abandonar la sala en la que ha trabajado los últimos cuarenta años. Las deudas acumuladas hacen inviable la continuidad y para despedirse la compañía ensaya La Gaviota, la obra con la que todo había empezado cuarenta años antes.


La verdad es que no sabemos por donde empezar, tenemos tanto que comentar… pero es que Qui bones obres farà, merece mucho la pena, se nota el gran trabajo realizado por Pep Tosar como director.

En frío te das cuenta que esta adaptación del jardín de los cerezos, enmascara  una crítica que realiza el propio director a la situación y/o gestión del teatro actual. 

Una compañía de teatro se ve obligada a marcharse de la sala donde han actuado a causa de las deudas y falta de liquidez, por no haber querido cambiar su estilo hacia un género mucho más comercial que les hubiera podido aportar muchas ganancias. Como despedida realizarán una única representación de un obra con la que tuvieron mucho éxito La Gaviota de Antón Chéjov por lo que regresarán integrantes de la compañía de entonces y, también recibirán la visita de un periodista que pretende hacerse eco del cierre del espacio realizando un reportaje.

La familia protagonista del jardín de los cerezos es, en este caso, la compañía teatral, que  aunque entre algunos de ellos no existan los lazos sanguíneos, sí les unen los sentimentales y por eso forman una gran familia, aunque ésta arrastra un gran lastre por un suceso trágico.

El reparto es un lujo, interpretaciones magníficas desde el inicio, con el mismo Pep Tosar que hace de Chéjov, aunque en nuestra opinión, el personaje verdaderamente interesante y entrañable, es el de  Caterina, la encargada de vestuario una mujer ya de cierta edad con demencia senil que viaja del mundo real al irreal, con una interpretación realmente sublime por parte de Imma Colomer.

La escenografía y la iluminación también merecen una mención especial; la profundidad del escenario es aprovechada para crear un doble espacio, el escenario y la platea en la parte de detrás, un telón transparente que separa el espacio más cercano al espectador que es una sala de descanso; la iluminación sirve para fijar el espacio en el que se interpreta cada escena, acercando al espectador el escenario.

En ese telón transparente del que hablábamos se proyectan imágenes del documental que se va grabando con todos los miembros de la compañía, estos pequeños vídeos aunque cortan la trama teatral, particularmente nos gustaron.

Toda la obra está acompañada por la música de piano tocada en directo por Elisabet Raspall.

A pesar de su extensión, tres horas con entreacto, merece ser vista.

Permanecerá en la Sala pequeña del TNC hasta el 12 de junio.

fenixBlog_firma3

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s